El responsable de prensa del Ministerio de Trabajo amenaza a un periodista
El pasado martes, la rueda de prensa del ministro Corbacho en el Ministerio de trabajo acabó con amenazas por parte del director de Comunicación, Manel Fran y Trenchs, a un periodista de Televisión Española.
Cunado finalizaba la comparecencia de prensa, el periodista le formulaba una pregunta al ministro Celestino Corbacho. Éste responde y, acto seguido, el responsable de prensa reprocha al periodista que ha tenido tiempo para las cuestiones pertinentes y que si su voluntad era preguntar «lo pides y te lo gestionamos».
La conversación sube de tono y Fran y Trenchs llega a amenazar al periodista «Voy a quejarme. Lo has hecho mal, muy mal. Es más, voy a pedir quién eres para evitar que vengas a este Ministerio»..
El pasado martes, la rueda de prensa del ministro Corbacho en el Ministerio de trabajo acabó con amenazas por parte del director de Comunicación, Manel Fran y Trenchs, a un periodista de Televisión Española.
Cunado finalizaba la comparecencia de prensa, el periodista le formulaba una pregunta al ministro Celestino Corbacho. Éste responde y, acto seguido, el responsable de prensa reprocha al periodista que ha tenido tiempo para las cuestiones pertinentes y que si su voluntad era preguntar «lo pides y te lo gestionamos».
La conversación sube de tono y Fran y Trenchs llega a amenazar al periodista «Voy a quejarme. Lo has hecho mal, muy mal. Es más, voy a pedir quién eres para evitar que vengas a este Ministerio»..
ABC.es MADRID Miércoles, 29-07-09
En fin, como siempre que alguien se cree que no lo graban, sale su verdadero talante, mucha libertad, talante, democracia, transparencia, etc etc... palabras mayores con las que se le llena la boca a los politicos (de todos los partidos), pero cuando se creen que no hay cámara, el abuso, la amenaza, y sed bueno chicos que aquí el cotarro lo manejamos entre cuatro y si quereis comer pasar por el aro. Bueno por lo menos a los ojos de su jefe (y de puertas para adentro, claro) se habra ganado un ascenso, o por lo menos un golpecito en la espalda y un "que bueno eres", de cara al exterior, silencio.